11 febrero 2016

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¿Por qué Cuén?

 
09/02/2016
Ulises Milán

Mazatlán, Sinaloa; Muy buen día estimados lectores de nueva cuenta aquí estoy escribiendo para ustedes y deseándoles como siempre que cumplan todos los sueños y metas en su vida. ¡LES MANDO UN ABRAZO, ANIMO!

FRASE: “La clave es lograr el amor del pueblo sin dejar de contar con su temor. Contra conspiraciones, golpe a la cabeza”; Nicolás Maquiavelo.

¿PORQUÉ CUEN?: Primero habrá quienes se preguntan por qué el PAN tiene que ir en coalición si en el 2010 se experimentó este instrumento político-electoral para poder llegar al poder; pero no así en cuanto a su establecimiento para una alternativa real, ¡por lo menos en Sinaloa, el desencanto se hizo presente en los gobiernos posteriores de MALOVA! Solo fue eso, una esperanza fragmentada; ni siquiera formulada en agenda de gobierno.

Ahora, si regresamos al 2004 nos encontramos con la candidatura de un ciudadano-empresario externo al PAN pero con afinidad; hablo de Heriberto Félix Guerra, él a solo 11 mil 400 votos se quedó de ganarle a Jesús Aguilar Padilla. No se logró, pero si se mandó un mensaje claro de lo que los sinaloenses en ese entonces deseaban; “se acercaba el cambio”.

Hoy en 2016, la disyuntiva vuelve a la mesa de los panistas; otra vez a compartir el PAN y no precisamente uno donde se tenga la pieza completa y que a partir de ahí se formulen metas y proyectos políticos para Sinaloa. Se tiene una alianza concertada por la cúpula panista, hablando del Comité Ejecutivo Nacional del PAN (CEN); y una parte de los integrantes del Consejo Estatal así como militancia que forma parte de este instituto político y ve con posibilidad de ganar la gubernatura de nuevo. ¿Pero qué pasa entonces sí hay una parte que muestra resistencia, qué piden?. Aquí entramos en un juego de poder, de espacios principalmente, y de un discurso de atracción a los orígenes del PAN, los cuales en lo personal comparto y profeso. Soy militante desde 2006 y activo desde el 2012.

¡Veamos! hay quienes no aceptan que Héctor Melesio Cuén Ojeda sea el candidato de Acción Nacional en la alianza que se pensó opositora y se muestra tambaleante al interior del PAN. No hay poder de convocatoria, está fragmentado el partido y sus líderes en guerra. Aunque sus discursos demuestren lo contrario.

Cuén es un hombre universitario, quien tiene su vida en la ciudad capital, tiene sus lazos universitarios en todo el estado y además amigos que, como él dice se han hecho en el camino y con los años. Los panistas que se oponen, dicen que ¡no! que, porque se está vendiendo al partido, entonces como explican que un priísta hecho panista quiera encabezar la candidatura, hablando de Martín Heredia Lizárraga ex Diputado Federal en la LXII Legislatura; ¿qué no debe ser panista, panista?. El que pudo haber encabezado esa candidatura era el Senador Francisco Salvador López Brito, pero no trabajó para ello.

Prometimos una forma distinta de hacer política, antes del 2000; los mexicanos lo creyeron y lo reafirmaron en la boleta cuando Vicente Fox conquistó la primera magistratura; logramos llegar con un miembro del PAN, ahora esa corriente de la que respeto a muchos de sus miembros, grandes panistas, personas en sus distintos ámbitos públicos ven con malos ojos a Cuén.

Si se trata de ganar la gubernatura en el sentido más pragmático, vamos con Cuén, tiene la estructura, tiene presencia en municipios donde el PAN ya no figura, tiene discurso, tiene simpatía, sale a la calle y ha recorrido Sinaloa en muchas ocasiones desde que intentó ser Senador en el 2012, posteriormente su trabajo ha sido de campo, interesado en crear un enlace con los ciudadanos respondiendo a sus quejas y con un discurso que muestra sensibilidad con los problemas de la gente. Sin duda Cuén no es panista pero sostengo que tiene lo mismo de panista que Martín Heredia.

Los panistas tuvieron la oportunidad de ir con un miembro activo, hay cuadros azules, que representan al instituto y la doctrina, la congruencia y con trayectoria de lucha social que es una de las principales vertientes para poder ganar una competencia electoral que ahora reclama desde la abstención o desde quienes salen a votar esta parte de exigencia a la clase política; ¡que vuelvan con la gente, al pueblo, pero ante todo que terminen sus mandatos y que cumplan con lo que prometen!

Los panistas tienen la opción de ir en la alianza y juntos luchar por ganar la gubernatura, si se insiste en ese discurso a veces irrisorio de parte de algunos “líderes” respecto a que el PAN ya no tiene lucha, está perdido solo resta decir que para ganar hay que trabajar y eso se hace durante los 365 días del año, volviendo a cultivar eso que se prometió “una forma distinta de hacer política, si ¡vamos! Pero juntos y abriendo el camino a quienes desean construir un mejor futuro para el estado, el PAN tiene mucho que aportar a la sociedad y a los sinaloenses, pero hoy parece que solamente muestran esa parte visceral y olvidan construir una verdadera ciudadanía para tener como resultado una mejor democracia.

Solamente hay que preguntarse, por qué el PRI y su estructura social, sindical corporativista sigue sin tocarse, los privilegios, la opacidad, la aprobación de cuentas dudosas en gobiernos municipales.

Si hay que volver a los orígenes, pero a la política local de a pie, de compromiso y congruencia de lucha y denuncia, de propuestas y de rompimiento con las elites del poder quienes solamente se han enriquecido a costa de los sinaloenses. “Merecemos un futuro mejor, el PAN lo puede dar, pero hay que ir juntos”.